
Metges de Catalunya (MC), sindicato mayoritario en la atención primaria, rechaza cualquier fórmula de gestión sanitaria que no esté subrogada al Código de Deontología Médica y que pueda socavar el acto médico, basado en la relación médico-paciente. Estos dos principios se veían vulnerados con la medida que quería implantar el Instituto Catalán de la Salud (ICS) de vincular determinados complementos económicos por objetivos (DPO) del personal facultativo a la aceptación de las propuestas de alta por incapacidad temporal (IT) presentadas por las mutuas laborales. Ante la respuesta contrariada de los representantes del colectivo médico, el ICS ha dado marcha atrás y ha asegurado que no introducirá en las DPO de los facultativos un objetivo destinado a incrementar el número de altas.
El sindicato médico valora como una “perversión del sistema” que el criterio económico (al servicio de los intereses empresariales) se sitúe por encima del criterio clínico (al servicio de la calidad asistencial) y considera que este conato de actuación volvía a situar los profesionales “a los pies de los caballos” en un contexto de tensión creciente en las consultas, como demuestran los últimos datos registrados de agresiones y situaciones de violencia contra los sanitarios.
MC ha actuado con celeridad solicitando a primera hora de este lunes la retirada de esta iniciativa a la Dirección Asistencial de Atención Primaria y en la Comunidad del ICS. La secretaria de atención primaria ICS de MC, Lourdes Franco, ha remarcado que la infradotación de personal que sufre el Instituto Catalán de Evaluaciones Médicas (ICAM) no se puede suplir traspasando sus competencias a los médicos y médicas de familia, que tampoco disponen de los recursos y el tiempo necesario para asumir estas funciones. Además, ha criticado que el ICS se haya llegado a plantear seriamente el establecimiento de una compensación económica en función del número de altas validadas “cómo si fuéramos agentes comerciales a comisión”.