El próximo mes de septiembre se cumplirá un año desde que el Departamento de Salud puso en marcha la prueba piloto de la reconversión de los centros de atención primaria (CAP) en centros de salud integral de referencia (CSIR). Se trata de un nuevo modelo organizativo que la consejería presenta como una apuesta para dotar de mayor autonomía y capacidad de gestión a los dispositivos del primer nivel asistencial con el objetivo de mejorar la calidad y la eficiencia, así como hacer la atención primaria más accesible. La iniciativa se implantó en 27 equipos de atención primaria con el compromiso de evaluar sus resultados al cabo de un año antes de extenderla al conjunto del ámbito de atención primaria.
El CAP Concòrdia de Sabadell —rebautizado como CSIR Concòrdia— fue uno de los centros elegidos para la prueba piloto. En un artículo publicado este lunes en Diari de Sabadell, el director asistencial de Atención Primaria del ICS en el Vallès Occidental, Josep Maria Bonet, ha afirmado que los resultados "son muy satisfactorios", especialmente gracias a la incorporación de nuevos perfiles profesionales, como el terapeuta ocupacional, que han permitido un nuevo enfoque asistencial en la atención domiciliaria. Además, ha asegurado que la integración del administrativo de referencia en la unidad básica de atención (UBA3) ha mejorado la gestión de los procesos.
Metges de Catalunya (MC) ha querido contrastar esta valoración con el personal médico de distintos CSIR y todos ellos rebajan el entusiasmo respecto a los resultados del proyecto estrella de Salud para la reforma de la atención primaria. Según los profesionales, la incorporación de estos nuevos perfiles profesionales es "complementaria" y su aportación al servicio es "positiva", pero "no resuelve los problemas de fondo".
En este sentido, los facultativos explican que el proyecto CSIR no tiene repercusión en el día a día de las consultas porque "no ha comportado mejoras en la sobrecarga asistencial, no ha reducido las agendas de los médicos, no ha introducido ninguna medida para agilizar las derivaciones a otros especialistas y no ha permitido incrementar la accesibilidad de los pacientes".
El sindicato considera que el modelo CSIR "en ningún caso responde a la transformación profunda que requiere la atención primaria", ya que aplica determinadas medidas organizativas e incorpora nuevos perfiles y servicios, pero "no ataca al núcleo del problema, que no es otro que el déficit de personal facultativo". A las puertas del primer año de implantación de la iniciativa, MC advierte al Departamento de Salud de que no puede hacer "triunfalismo vacío" con un proyecto que, hasta el momento, no ha demostrado aportar una mejora objetiva de los principales indicadores de calidad del primer nivel asistencial en aspectos como la accesibilidad, la continuidad asistencial, la capacidad resolutiva, el tiempo por visita, la experiencia de los pacientes o las condiciones de trabajo, entre otros.