Cuatro meses después de la última jornada de protestas, los médicos y facultativos del sistema sanitario catalán han vuelto a salir a la calle este miércoles para reclamar al Departamento de Salud mejoras en sus condiciones laborales y asistenciales. En el primer día de la huelga indefinida convocada por Metges de Catalunya (MC), cerca de un millar de profesionales médicos se han manifestado en Barcelona desde la avenida Diagonal hasta la sede del Departamento de Salud. La consigna más repetida ha vuelto a ser la reclamación de un convenio específico para el colectivo que recoja las demandas de los facultativos y que reconozca su singularidad dentro del sistema sanitario público.
Ante el posicionamiento que el Departamento de Salud ha compartido con los medios de comunicación, MC responde con cuatro puntos:
- Salud es plenamente competente para negociar las cuestiones laborales, asistenciales y organizativas del personal facultativo del sistema sanitario catalán. Así lo han hecho otras consejerías sanitarias autonómicas y así se lo recordó la ministra de Sanidad, Mónica García, durante el conflicto abierto por la reforma del Estatuto Marco. Si hasta ahora no ha negociado con MC es porque no ha querido. De hecho, en su propio posicionamiento afirma que “considera” que las cuestiones laborales deben negociarse dentro de los marcos legalmente establecidos. Es decir, es una decisión ligada a la voluntad, no a una imposibilidad manifiesta.
- El supuesto diálogo abierto y constante con el colectivo médico no fructifica en decisiones y medidas vinculantes y efectivas, ya que no hay ninguna negociación abierta. Ambas partes pueden seguir hablando de marcos teóricos y filosóficos, pero, si no se concreta en mejoras, su utilidad, más allá de la deliberativa, será nula. Si Salud afirma que ha planteado una mesa técnica específica en el marco del convenio del SISCAT (pese a no participar ni contar con representantes en la mesa de negociación) para tratar los aspectos laborales propios del colectivo médico, significa que, si quiere, tiene la capacidad de hacer uso de su autoridad para responder y ofrecer soluciones a las reivindicaciones de los médicos.
- MC reclama a Salud que se comprometa, de manera clara e inequívoca, a establecer una dinámica de negociación consistente en trasladar los eventuales acuerdos a los que llegue con el sindicato médico a la mesa del convenio SISCAT y a la mesa sectorial del ICS. Si Salud es tan consciente del malestar de los facultativos y “comparte la necesidad de seguir mejorando sus condiciones laborales”, puede asumir su responsabilidad, autoridad, competencia y liderazgo para forzar a las patronales sanitarias, al ICS y al resto de organizaciones sindicales a integrar en los pactos laborales del ámbito público y concertado las medidas acordadas con los representantes legítimos de los facultativos que considera necesarias para garantizar la capacidad de atracción de profesionales al sistema, su bienestar y la calidad de la atención médica en la sanidad pública.
- Ante el callejón sin salida al que ha conducido la gestión del conflicto por parte de Salud, solo hay dos salidas posibles para la huelga médica indefinida: la negociación real y efectiva con MC, o, a semejanza de lo ocurrido con la movilización de ámbito estatal, la convocatoria de elecciones a la Generalitat de Catalunya para reemplazar a los actuales interlocutores de la Administración.