La salud, tal como define la Organización Mundial de la Salud (OMS), no es solo la ausencia de enfermedad, sino un estado completo de bienestar físico, mental y social. En este mismo sentido, el bienestar en el puesto de trabajo también debe ser completo y, con motivo del Día Europeo contra las Agresiones a Profesionales Sanitarios, que se celebra cada 12 de marzo, cabe destacar que en un entorno laboral seguro no hay lugar para las situaciones de violencia.
Por este motivo, queremos poner en valor la necesidad de velar por entornos respetuosos y humanos, puesto que la violencia, en cualquiera de sus formas, vulnera este bienestar y contradice los valores esenciales de nuestra tarea: cuidar, acompañar y dar respuesta a las necesidades de las personas.
Por eso, todas las instituciones, organizaciones y personas que formamos parte del sistema de salud de Cataluña —administraciones, profesionales, entidades proveedoras, organizaciones sindicales y patronales, colegios profesionales, asociaciones de pacientes y ciudadanía— reafirmamos nuestro compromiso firme con la tolerancia cero ante cualquier forma de violencia contra los profesionales de la salud.
Este compromiso lo articulamos a través del Observatorio para Situaciones de Violencia en el Ámbito Sanitario de Cataluña (OSVASC), el organismo que coordina, analiza e impulsa acciones para prevenir, detectar y gestionar estos episodios que afectan a la integridad y la dignidad de los profesionales.
Pero más allá de los instrumentos y protocolos, este compromiso es también un posicionamiento ético. Entendemos que garantizar el bienestar de los profesionales no es solo una obligación institucional, sino un requisito fundamental para asegurar una atención de calidad a la ciudadanía. Cuando un profesional se siente seguro, apoyado y valorado, el sistema de salud en conjunto se hace más fuerte, más eficiente y más humano.
Por todo esto, queremos expresar con toda claridad que ninguna situación de violencia es aceptable. No hay ninguna justificación que la legitime. No hay ninguna circunstancia que la haga asumible. Y, ante cualquier caso, todo el sistema responderá con firmeza, coordinación y con el apoyo necesario a las personas afectadas.
Nos comprometemos a seguir trabajando, con determinación y con espíritu de servicio, para consolidar una cultura compartida de respeto y protección.
Por un sistema de salud que cuida las personas que cuidan.
Por unos centros sanitarios libres de violencia.
Por una tolerancia cero real, viva y compartida.
#ASalutZeroViolència
Invitamos a todos los agentes del sistema, así como a la ciudadanía, a formar parte de este compromiso colectivo que nos interpela y une.