Un juzgado de Manresa ha condenado a un hombre por un delito leve de amenazas tras los incidentes ocurridos en junio de 2025 en el Hospital Sant Joan de Déu de la ciudad. La sentencia considera acreditado que el acusado protagonizó una actitud intimidatoria hacia una médica mientras esta atendía a una familiar del mismo y le explicaba el diagnóstico y el tratamiento médico correspondiente. El magistrado ha impuesto una sanción de 360 euros por un delito de abuso del servicio público de salud a través de sus “exigencias impertinentes” y su “comportamiento hostil” hacia una profesional médica.
Según los hechos declarados probados, el hombre increpó a la doctora con expresiones ofensivas y exigencias formuladas en tono elevado, reclamando la realización inmediata de una prueba diagnóstica. La resolución judicial señala que el denunciado se acercó de manera insistente a la facultativa, invadió su espacio de trabajo y generó una situación de tensión que obligó a otro profesional del centro a alertar al servicio de seguridad.
El juez concluye que esta conducta fue más allá de una simple falta de educación y que las manifestaciones y la actitud exhibidas provocaron una afectación real de miedo en la víctima. La sentencia destaca que los testimonios aportados durante el juicio corroboraron la versión de la denunciante y que las explicaciones del acusado no lograron desvirtuar las pruebas practicadas.
Como consecuencia, el tribunal ha impuesto al agresor una multa de 60 días con una cuota diaria de seis euros, así como el pago de las costas del procedimiento, incluidas las derivadas de la acusación.
Metges de Catalunya (MC) celebra la sentencia y el apoyo que ha recibido la afectada por parte de su empresa. El sindicato considera muy importante que cualquier conducta impropia o agresión, aunque sea de carácter leve, sea denunciada para acabar con la impunidad y la sensación de desprotección que sienten la mayoría de los profesionales.