MC apunta soluciones para evitar la merma de calidad en la pediatría de atención primaria

MC apunta soluciones para evitar la merma de calidad en la pediatría de atención primaria

Ante la actual situación de insuficiente dotación de pediatras de atención primaria, la Agrupación de Pediatras de Metges de Catalunya (MC) ha concretado una serie de propuestas para aplacar una posible merma de la calidad en este servicio. MC comparte la inquietud que han manifestado los profesionales, las sociedades científicas y las organizaciones colegiales por las amenazas que se ciernen sobre la atención pediátrica por la escasez de especialistas y las condiciones laborales y profesionales que hacen que la pediatría de atención primaria se convierta en un ámbito de trabajo "poco atractivo" para los facultativos.

MC señala que la sobrecarga asistencial de los pediatras es "notable" debido al incremento de la ratio de niños por facultativo, a menudo superior a la cifra del Plan Estratégico de Ordenación de la Atención de Pediatría en la AP, elaborado por el Departament de Salut en 2008. Las condiciones en que se ejerce la especialidad tampoco son alentadoras, según los profesionales. Así, la precariedad de los contratos, los horarios de trabajo, que dificultan la conciliación de la vida laboral y personal, y la falta de actuaciones para promover el desarrollo profesional y la formación continuada de los pediatras son elementos de un caldo de cultivo que "amenaza la excelencia con la que hasta ahora se ha dado la población de 0 a 14 años".

En cuanto al déficit de especialistas, Catalunya cuenta actualmente con poco más de un millar de pediatras de atención primaria, de los cuales casi 200 se jubilarán en el periodo comprendido entre los años 2015 y 2020. Mientras tanto, la última convocatoria MIR ofreció 62 plazas de pediatría en el Principado. Para MC, es un "error de planificación" que la formación de pediatras no esté relacionada con "la realidad demográfica y las necesidades del sistema".

Soluciones
Diferentes administraciones sanitarias han propuesto soluciones para hacer frente a la escasez de profesionales pediátricos. Entre estas medidas se ha planteado que a partir de los 7 años de edad los médicos de familia se hagan cargo de la atención de los niños, por lo que los pediatras atenderían los niños comprendidos entre los 0 y los 7 años, y no hasta a los 14 como ocurre ahora. Según la agrupación, con las experiencias disponibles, este modelo "ha demostrado que revierte en una peor calidad asistencial".

Por otra parte, también se ha puesto sobre la mesa la disminución o la inexistencia de las visitas previstas en el protocolo de actividades preventivas en la infancia y la adolescencia, las revisiones pediátricas. "Esta decisión rompería uno de los ejes de la atención pediátrica como es que, además de servir para el control del desarrollo normal del niño y afrontar eventuales problemas de salud, es fundamental para fijar medidas preventivas que eviten el establecimiento de enfermedades que, si se consolidan, pueden tener continuidad en la edad adulta", asegura el sindicato.

Otra medida consiste en la implantación de un modelo de atención pediátrica que agrupa a los especialistas de diferentes equipos de primaria en un solo centro. Para MC, este modelo no es necesariamente malo, pero estos equipos pediátricos "no tienen autonomía de gestión, ni presupuesto propio, ni un sistema de participación de los profesionales en los proyectos asistenciales u organizativos".

Como alternativa, la Agrupación de Pediatras de MC plantea un plan de actuación que prevé:

  • Incrementar las plazas MIR de pediatría, incluyendo el incremento de las rotaciones de los facultativos para centros de atención primaria durante la residencia.
  • Erradicar la precariedad contractual y mejorar las condiciones laborales (jornada y retribuciones) de los pediatras.
  • Posibilitar la prolongación voluntaria de la edad de jubilación.
  • Promover el desarrollo profesional y potenciar la formación continuada y la subespecialización.
  • Conseguir un empoderamiento de los pediatras de atención primaria, dotándolos de autonomía organizativa real y haciéndoles partícipes del diseño de los modelos de atención y de las medidas de mejora de la calidad asistencial.