MC avala el nuevo decreto de acreditación de centros y servicios sanitarios, pero reclama más peso de los profesionales y garantías de plantilla

Hospital Municipal de Badalona

Metges de Catalunya (MC) valora positivamente el nuevo decreto de acreditación de centros y servicios sanitarios aprobado este martes por el Govern de la Generalitat, que establece un modelo común de homologación para garantizar un nivel homogéneo de calidad asistencial tanto en la red pública como la privada y concertada. El sindicato médico, no obstante, advierte que la norma tiene que reforzar el papel de los representantes de los profesionales y asegurar que los centros disponen de los recursos humanos necesarios para hacer efectivo el desarrollo de los servicios acreditados, con calidad y respetando los derechos laborales de los trabajadores.

El decreto fija los criterios generales y el procedimiento de acreditación que tienen que cumplir los centros para integrarse al sistema sanitario integral de utilización pública de Cataluña (SISCAT). La acreditación certifica que los dispositivos disponen de un nivel de calidad superior al exigido para la autorización administrativa y representa un requisito clave para formar parte de la red asistencial del país.

Además, la norma crea un nuevo Comité de Acreditación de Centros y Servicios Sanitarios de Cataluña, encargado de evaluar los expedientes y formular las propuestas de resolución, así como de informar los estándares de calidad aplicables. En este sentido, MC reclama que el comité incorpore a representantes de las organizaciones sindicales mayoritarias. En el caso del personal facultativo, el sindicato defiende la necesidad de incorporar la visión clínica porque los criterios de evaluación “se ajusten a la realidad asistencial y territorial de los centros”.

Así mismo, MC pide que la acreditación no se limite a evaluar procesos y estándares, sino que incluya también garantías sobre la suficiencia de las plantillas. En concreto, pide que los centros acreditados dispongan de los profesionales necesarios para poder prestar adecuadamente los servicios contratados por el Servicio Catalán de la Salud (CatSalut).

Según el sindicato, sin esta condición, el sistema de acreditación podría acabar validando centros que cumplen formalmente los requisitos, pero que no tienen los recursos humanos suficientes para asegurar una atención de calidad, “tal como pasa actualmente”. Como ejemplos, la organización ha identificado algunos casos de centros que prestan servicios para los cuales no están formalmente acreditados, y otros en que pasa lo contrario, disponen de la acreditación, pero no consta la prestación efectiva de los servicios. En el primer caso se encuentra, por ejemplo, el servicio de traumatología del Hospital Municipal de Badalona, que no consta como autorizado pero que realiza actividad traumatológica, como intervenciones de prótesis de cadera y rodilla. En la otra situación se encuentra el Hospital de Terrassa, autorizado para llevar a cabo el servicio de ginecología, pero sin actividad referenciada en cuanto a consultas externas de esta especialidad.

Con estas aportaciones, MC quiere que el nuevo modelo de acreditación sea una herramienta efectiva no solo de control de calidad, sino también de mejora real de las condiciones asistenciales, especialmente de la equidad del sistema público de salud.