Este martes, 7 de abril, se conmemora un año más el Día Mundial de la Salud, una efeméride impulsada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el 1950 para recordar la importancia de garantizar el bienestar de la población en todo el mundo. Este año, bajo el lema Juntos por la salud. Apoyemos a la ciencia, la campaña pone el foco en el valor de la investigación científica y la cooperación internacional para hacer frente a los grandes retos sanitarios globales.
En un contexto marcado por amenazas complejas como las enfermedades emergentes, el impacto del cambio climático sobre la salud o el aumento de las patologías crónicas y de salud mental, la OMS hace un llamamiento tanto a gobiernos e instituciones como a la ciudadanía para que apuesten por políticas basadas en la evidencia científica. Así mismo, reivindica el enfoque de “una sola salud”, que integra la salud humana, animal y ambiental como pilares interdependientes estrechamente interrelacionados entre ellos.
Metges de Catalunya (MC) se suma a las reivindicaciones de la OMS para esta jornada y a su mensaje central, destacando que “la ciencia no puede avanzar sin un sistema sanitario público sólido que esté dotado de los profesionales necesarios”. En este sentido, el sindicato alerta que la falta de recursos, la sobrecarga asistencial y el déficit de personal facultativo en ámbitos clave, como la atención primaria, dificultan la correcta aplicación del conocimiento científico en la práctica clínica diaria.
MC recuerda que la actualización constante de los conocimientos de los profesionales es esencial para garantizar una atención segura, efectiva y de calidad. Por este motivo, considera imprescindible asegurar el tiempo necesario para la formación continuada y la actualización científica. Asimismo, el sindicato advierte que la precarización del sistema puede poner en riesgo no solo la calidad asistencial, sino también la credibilidad de las instituciones sanitarias.
Finalmente, MC aprovecha las reivindicaciones de la OMS de este día para hacer un llamamiento a las administraciones para que incrementen la inversión en salud y en investigación, integren la evidencia científica en la toma de decisiones y sitúen los profesionales en el centro del sistema. Solo así, asegura, se podrá avanzar hacia un modelo sanitario más equitativo y preparado para los retos presentes y futuros.